¿Sospecha de infidelidad u obsesión?

En una relación de parejas, uno de los aspectos más fundamentales que debe existir es la confianza, además de la comunicación.

La confianza es un pilar fundamental para cualquier persona, no solo en una relación de parejas, también influye mucho en áreas como la familia, el trabajo, la amistad, entre otros.

Así que cuando ésta es traicionada, es normal que todo se venga abajo. La autoestima se ve afectad y la seguridad de la persona afectada deja de existir por un tiempo.

Es normal que en ocasiones se tenga celos por nuestra pareja, esto es una clara señal de que la otra persona nos importa. Pero ¿qué pasa cuando las sospechas van más allá? ¿Qué pasa cuando los celos se tornan a obsesión?

Puede que suene algo descabellado pero si no filtramos nuestros sentimientos, puede que lleguemos a convertirnos en una persona obsesionada y eso no es lo que queremos ¿o sí?

Cuando las sospechas se convierten en obsesión

Los celos son parte de una relación, por más que no queramos, ese sentimiento sale a flote cuando sentimos que podemos perder a esa persona especialmente cuando está con otra.

Y aunque es muy normal, en ocasiones se puede volver en una completa obsesión.

Las sospechas de infidelidad comienzan con actitudes extrañas por parte de la otra persona, actitudes inusuales que nos hace prender la alarma.

Después de esto, es normal que comencemos a sospechar de cualquier detalle, hasta el punto de querer contar con el trabajo de un detective privado.

Cuando se llega a esos extremos las cosas comienzan a tornarse peligrosas, ya que la persona que sospecha empieza a ver cosas donde probablemente no las hay y entonces toma actitudes agresivas, se vuelve controladora y los celos toman otro rumbo.

En este punto, es poco probable que la persona razone las cosas, es más, no aceptan ninguna explicación contraria.

La idea de una infidelidad se vuelve tan obsesiva que comienza a afectar la parte psicológica de la persona. Entonces comienza a relacionar cualquier cosa que pasa a su alrededor con las sospechas de infidelidad.

No come, no duerme, no puede concentrarse por solo pensar en la infidelidad de su pareja.

Por lo general, la persona llega a un estado de obsesión debido a su inseguridad. Probablemente haya existido un mínimo quiebre en la confianza, la cual la afectó tanto que llegó a este estado.

Lo mejor será canalizar las sospechas y buscar ayuda profesional si ve que las cosas se están saliendo de control.

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